Las bacterias del ombligo y el poder de la ciencia ciudadana

Las bacterias del ombligo y el poder de la ciencia ciudadana

¿Cómo podríamos analizar las bacterias que viven en el ombligo? ¿Cómo estudiar la microbiota de esa cavidad que todos tenemos en el centro de la tripa?

 

Puede parecer que la respuesta es muy fácil. Cualquier científico podría coger un algodón, hurgarse con él un poco dentro del ombligo y analizar que hay dentro. Los científicos hacen esos análisis todos los días, ¿no? El problema es que no es suficiente solo con una muestra. No sería representativo. Tampoco si hurgáramos en la tripa de unos cuantos amigos y familiares. No sabríamos si cambia dependiendo de la forma del ombligo o si varía con la edad. Si queremos realmente ver como son las bacterias que tenemos ahí dentro necesitaríamos muchísimas más muestras. Muchas más personas.

Pero cuantas más muestras, más se complica todo. Hace falta mucho tiempo y dinero para recorrerse medio país mirando en el interior del ombligo de la gente. Sería muchísimo más fácil si pudiéramos pedir que lo hicieran ellos mismos y que luego mandaran el bastoncillo al laboratorio. Ya tendríamos hecho un cuarto del trabajo.

Justo eso es lo que pensaron en el Laboratorio de Robb Dunn en North Carolina, y el plan les salió bien, porque recibieron unas 500 muestras. Un montón de bacterias enviadas desde todas las partes del país. Más que suficientes para resolver la pregunta que tenían en la cabeza.

Desde ese primer experimento se han atrevido a hacer muchos más. Proyectos que les han permitido conocer que levaduras y bacterias hay en la masa madre con la que realizamos el pan o estudiar las comunidades de hormigas que habitan en la ciudad.

Con la ayuda de la gente, con la participación de colegios enteros, han podido llevar a cabo estudios que de otra forma les hubieran sido imposibles.

 

 

Ciencia Ciudadana

 

Pero no son los únicos. Como ellos, muchos laboratorios y universidades del mundo se han unido a lo que se conoce como Public Science o Ciencia ciudadana. Una disciplina que no para de crecer gracias a las nuevas tecnologías. Ahora mismo hay proyectos de todo tipo. Desde aportar tu granito de arena en la conservación de guepardos o ballenas, pasando por ayudar a la NASA a reconocer nubes o monitorizar como se extiende la gripe cada invierno.

Gracias a la participación de miles de personas se han hecho grandes descubrimientos. Uno de los primeros proyectos de ciencia ciudadana permitió conocer donde migra la Mariposa Monarca cada invierno. Y en otro proyecto, Planet Hunters, se han descubierto nuevos planetas buceando en los datos que ha arrojado el telescopio Kepler.

Las bacterias del ombligo y el poder de la ciencia ciudadana
 
 

La ciencia ciudadana está revolucionando la forma que tenemos de pensar en una investigación.

 

Gracias al apoyo de cientos de voluntarios, se pueden recopilar o explorar cantidades enormes de datos que de otra forma seria imposible. Por falta de recursos, financiación o tiempo, hay muchos proyectos que sin ayuda se quedarían olvidados en un cajón. Pero además, este tipo de iniciativas se convierten en la forma perfecta de divulgar sus resultados. Mucho más cercana, más directa, más participativa.

La gente, por otro lado, aprende de primera mano como funciona un proyecto científico. Pueden implicarse en una investigación de verdad y aportar valor. Un gran número de cabezas pueden encontrar soluciones que a una sola le sería imposible. Y es que en muchas ocasiones ni la mejor tecnología del mundo  es tan eficaz como cientos de personas trabajando juntas.

 

 

Tu también puedes. 7 iniciativas a las que unirse

 

Si os ha picado el gusanillo, he preparado una pequeña lista de proyectos en los que podéis poner vuestro granito de arena. Perfectos para hacer en casa con los niños o en un rato de sofá. Pueden ser también una idea genial para mostrar en clase como funciona la ciencia.

Buscando ácaros:

Para este proyecto toca sacar el famoso bastoncillo y recoger una muestra de tu casa. Después lo mandas y un grupo de científicos de Zaragoza analizan los ácaros que has recogido.  Micromascotas

Descubrir Galaxias: 

Muy pocos han visto lo que estás a punto de ver. Con esta sugerente frase abre este proyecto que ayuda a clasificar galaxias lejanas. Lleva desde 2007 funcionando y gracias a la ayuda de cientos de miles de personas han publicado ya la friolera de 58 artículos científicos.  En inglés.  Galaxy Zoo

Estudiar la fauna del Serengueti:

Trasládate a Tanzania y estudia la vida salvaje del mismísimo Serengueti. Tu misión: analizar las fotografías que han tomado las cámaras. Aunque hay muchas imágenes donde no aparece nada, hay otras que te sorprenden con una jirafa, un hipopótamo y hasta un león. En inglés. Snapshot Serengeti

Observatorio de pingüinos:

Para ayudar a contar pingüinos y sus crías en lugares tan remotos como la Antártida. En inglés.   Penguin Watch

Buscar Jaguares en la selva:

En Zooniverse también hay un proyecto para buscar e identificar jaguares y otros animales en la selva Panameña.  Una de las selvas más remotas e inaccesibles del planeta.  Además está en español, así que no vais a tener ningún problema. Wildcam Darien

A la caza del mosquito: 

Es una App para el móvil que permite monitorizar los mosquitos de nuestro país. Haciendo una simple foto podemos ayudar a luchar contra el mosquito tigre y el mosquito de la fiebre amarilla, ambos  portadores de enfermedades y unos recién llegados a España. Mosquito Alert

Para las salidas al campo

Si lo vuestro es salir al campo y observar animales y plantas in situ, hay dos apps en español que os van a encantar. Ambas son muy similares. Te ayudan a identificar cualquier especie que encuentres tan solo haciendo una foto con tu móvil. La app la comparte con otros naturalistas de la plataforma.  Son iNaturalist a escala global  y Natursfera para España.

 

Y todas juntas:

Y casi para cualquier cosa que te puedas imaginas, puedes buscar en  Zooniverse: una plataforma que recoge miles de proyectos de ciencia ciudadana, entre ellos algunos de los que he seleccionado más arriba.  Incluso puedes buscar por temáticas.

– Y para terminar, si eres profesor/a y estas buscando algún proyecto para hacer con tus alumnos, échale un ojo también a la página de CREAF. Tiene muchos proyectos específicos para escuelas e institutos en todo el territorio nacional.

¿Conocíais este tipo de iniciativas? ¿Os parecen interesantes?

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2 comentarios en “Las bacterias del ombligo y el poder de la ciencia ciudadana”

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